No le leas un código a nadie que te llame o te escriba

En pocas palabras: si alguien que se puso en contacto contigo te pide que le leas o le envíes un código, es una estafa. Da igual que diga que es tu banco, una empresa de tecnología o un organismo público. Lo recomendable: cuelga o deja de responder, y ponte en contacto tú con la empresa.

Un globo de mensaje con un código tachado: no le leas un código a quien te contacte; ponte en contacto tú con la empresa.

¿Qué es un código y por qué importa?

Muchas webs y apps te envían un código corto cuando inicias sesión. Suele tener seis números y llega por mensaje de texto (SMS), por correo o desde una app de tu teléfono. Se llama código de verificación, código de un solo uso o código de seguridad. Sirve para demostrar que eres tú.

Tu contraseña es como un candado en la puerta de tu casa. El código es un segundo candado: así, una contraseña robada no basta por sí sola. Nuestra guía de verificación en dos pasos explica este segundo candado.

La regla

Quien te pide tu código de verificación es un estafador. Google, por ejemplo, dice que nunca te llamará para verificar un código.

Cómo funciona el truco

  1. Un delincuente ya tiene tu contraseña, o intenta cambiarla.
  2. Intenta iniciar sesión y la web te envía un código porque cree que eres tú.
  3. Al mismo tiempo, el delincuente te llama o te escribe. Dice ser de tu banco o de una empresa de tecnología, y que necesita «confirmar que eres tú», «detener un fraude» o «hacerte una devolución».
  4. Te pide que le leas el código que te acaba de llegar.
  5. Si lo haces, entra en tu cuenta y puede cambiar la contraseña para dejarte fuera.

Una web falsa que se parece a la de tu banco o a la de tu correo puede hacer lo mismo: te pide la contraseña y el código, y el delincuente los escribe en la web real. Por eso conviene que entres tú en la web oficial (escribe la dirección o usa un marcador), y no por un enlace que te llegó en un mensaje.

Si te llega un código que no pediste

A veces llega un código y tú no intentaste iniciar sesión. Puede que alguien intente entrar en tu cuenta. O puede que alguien haya escrito tu número o tu correo por error.

  • No compartas el código.
  • No toques «aprobar» en ninguna solicitud de inicio de sesión que no empezaste tú.
  • Si no esperabas esa solicitud, puede que alguien ya tenga tu contraseña. Cambia la contraseña desde un dispositivo de confianza, entrando tú en la web oficial.

Si alguien te pide un código

  1. Cuelga o deja de responder.
  2. No compartas nada.
  3. Ponte en contacto tú con la empresa. Toma tú el número de su web oficial, de tu extracto (o estado de cuenta) o de su app oficial.

Más en nuestra alerta sobre llamadas falsas del banco o de la policía.

Lo mismo vale para los PIN, los códigos de recuperación y las contraseñas

Trátalos igual que un código:

  • Tu PIN (tu número secreto). No le digas el PIN de tu tarjeta del banco ni el PIN de tu cuenta con la compañía telefónica a alguien que te llama.
  • Códigos de recuperación. Son códigos de reserva que te ayudan a volver a entrar en una cuenta si pierdes el teléfono. No le des un código de recuperación a alguien que te llama o te escribe (cómo guardarlos).
  • Tu contraseña. Ninguna empresa real necesita que digas tu contraseña por teléfono.

Hay una excepción pequeña: el contacto de recuperación de la cuenta de Apple, una persona de confianza que te ayuda a volver a entrar. Ahí eres tú quien empieza la recuperación y quien se pone en contacto con ella, en persona o por teléfono, y ella te dice un código de seis dígitos. Si tú eres el contacto de recuperación de alguien, Apple indica que solo debes darle el código directamente a esa persona. Si otra persona te lo pide, no se lo des.

Si ya compartiste un código

Le pasa a gente lista y cuidadosa. Actúa rápido y con calma.

  1. Si hay dinero de por medio, llama primero a tu banco o a la empresa de tu tarjeta. Usa el número del reverso de tu tarjeta o el de la app oficial del banco.
  2. Cambia la contraseña de esa cuenta desde un dispositivo de confianza, entrando tú en la web oficial. Si instalaste una app porque te lo pidió quien llamó, bórrala. Si tienes un programa de seguridad, haz un análisis.
  3. Denúncialo en la policía de tu país.

Haz esto hoy (menos de 10 minutos)

  1. Escribe la regla (2 minutos). En una nota junto a tu teléfono, escribe: «No le leo un código a nadie».
  2. Guarda el número de tu banco (3 minutos). Cópialo del reverso de tu tarjeta en los contactos de tu teléfono.
  3. Cuéntaselo a una persona (3 minutos). Llama o escribe a alguien a quien quieres y acuerda con esa persona: «Si alguien nos pide un código, colgamos y llamamos nosotros».

Lee también: Por qué los códigos por SMS son la verificación en dos pasos más débil (y qué usar en su lugar)

Fuentes


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